domingo, 15 de diciembre de 2013

Dos Joyas de Museo en tu Guardarropa





       Hola Bellas!! Como os prometí la semana pasada, hoy os traigo dos Joyas de museo que no pueden faltar en nuestro guardarropa. Dos básicos fundamentales que nos van a ayudar  bastante para las ocasiones especiales que se nos presenten y no queremos fallar. El vestido de cóctel y la falda de tubo.

      Para ello os voy a contar un poquito de historia de cada joya. Es fascinante comprobar cómo la moda ha ido cambiando a lo largo de los años, para mejorar la comodidad y la elegancia de la mujer, y hay prendas que no pasan nunca de moda.

      Año tras año, los diseñadores nos muestran en sus pasarelas las nuevas creaciones de temporada, y en todas ellas podéis comprobar que siempre cuentan con éstas dos  Joyas de la moda, adaptadas a su estilo.

       El vestido de cóctel.  Tiene sus orígenes en los años 20, Coco Chanel empieza a liberar a la mujer con vestidos más ligeros y con menos corsés. 




       Posteriormente, en los años 40 Dior le vá dando un poco más de forma al llamado New Look, acortando los largos y ajustando en la cintura, y le dá el nombre de vestido de cóctel.



       A partir de los años 50, teniendo su origen en Estados Unidos, cada vez más se hace notar la presencia del llamado “coctel dress”  en los eventos,  gran parte gracias a todas las actrices de la época que lo llevaban en sus películas.





      Para mí, sin duda, el vestido de cóctel perfecto es el que llevaba Julia Roberts en la película Pretty Woman, es un vestido muy sencillo y muy elegante y en ese momento se convirtió en cenicienta.



        Hoy día, podemos llevarlo tanto de día como de noche, eligiendo el largo del vestido, el escote adecuado, de encaje, seda, terciopelo,con pedrerías, pero que no esté muy sobrecargado. El vestido perfecto para no fallar nunca, y lo puedes tener en tu armario año tras año, pues no pasa de moda. Los que aquí os propongo son de Zara, Blanco y Stradivarius.










       La falda de tubo tiene sus orígenes en los años 40. Creado al principio para la mujer trabajadora, como prenda de oficina, poco a poco se fué convirtiendo en pieza fundamental para el armario de la mujer. 



     El cine, fué también muy importante para la relevancia de ésta Joya, nuestras actrices de todos los tiempos, años 40,50, 60, 70... hasta hoy, siguen utilizándola, para galas, cenas, películas, fiestas. 





      Formal o informal, le puedes dar tu toque personal con el resto de prendas que lo combines. Diferentes modelos y formas, la ideal es la falda de tubo negra, de largo hasta la rodilla, con una pequeña cinturilla que te ajuste bien. 




      Por supuesto, en la variedad está el gusto y hoy en día tenemos la suerte de tener múltiples telas, colores y combinaciones posibles. El negro es el color más elegante , y para cualquier básico que tengamos es el que más nos ayuda a combinar.

     Adaptar éstas dos joyas a vuestro cuerpo y estilo y como siempre os digo, salir con una gran sonrisa, es el complemento ideal para sentirte guapa por dentro y guapa por fuera.

    Gracias Bellas por seguir una semana más conmigo. Mañana más y mejor.

                                               Un saludo y Una Sonrisa!!!

  

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